CONCLUSIONES:

La privatización no es la mejor estrategia para sacar a los hospitales públicos  de la actual crisis pues con esta medida se esta vulnerando el derecho a la salud como función pública del Estado y la población quedaría desamparada frente a este derecho.

En un recuento histórico, es posible observar que la estructuración de los sistemas de salud que ha empleado el Estado colombiano a lo largo de su historia, han respondido, más que a la garantía de un servicio para la población, a los modelos económicos y políticos predominantes en cada etapa.

Así mismo el actual sistema de salud en Colombia, que responde a una mercantilización del servicio, responde a un modelo neo-liberal, orientado a una privatización progresiva del sistema de salud, dicha crisis encuentra sus causas históricas en la expedición de leyes como la ley 100 de 1991 y a una concepción arraigada históricamente, de la salud como un privilegio de las clases económica y políticamente mas fuertes.

Es evidente que la normatividad creada a comienzos de la década de los noventa con la cual se convirtieron los hospitales públicos del país en Empresas Sociales del Estado, mas que una solución a los problemas que desde siempre se presentaron en nuestro territorio respecto de la salud, se convirtió en un mecanismo con el cual los gobernantes de turno se deshicieron paulatinamente de obligaciones tales como la inversión y financiación de los centros hospitalarios lo que obligo a muchas de ellos a buscar alianzas con entes privados para poder auto sostener.

A raíz de la creación de las entidades promotoras de salud (EPS), el “usuario” ha visto como se incrementa la tramitología necesaria para acceder a los servicios de salud lo que es evidente que menoscaba la realización de un derecho que se considera fundamental.

Es claro que desde la misma denominación de empresa que se les ha dado a los hospitales públicos se pueda palpar el afán de lucro que se le dio a la salud colombiana haciendo que cada vez mas sea necesario cierta capacidad económica por parte de los pacientes para satisfacer necesidades médicas.

El Sistema General de Salud en Colombia implementado a partir de la Ley 100 de 1993 presenta diferentes efectos tanto negativos como positivos en los diferentes ámbitos de la Nación. Los diferentes autores consultados, así como la gran mayoría de usuarios del sistema, concuerdan en que han sido más los efectos negativos de dicha Ley, dando como resultado la actual crisis que atraviesa la Salud.

El actual Gobierno colombiano, así como los diferentes estamentos encargados de la Salud han demostrado tener interés en superar la crisis que se presenta en el Sistema General de Salud, identificando las falencias y postulando soluciones a algunos de los puntos cruciales como financiación, calidad y cobertura.

La Alcaldía Mayor de Bogotá con el ánimo de colaborar con la Salud en el Distrito creó la EPS-S Capital Salud, la cual atraviesa una crisis a tan solo poco más de un año de su entrada en funcionamiento, reflejando las principales deficiencias del Sistema, como son, la cobertura, la calidad, la efectividad, la sostenibilidad económica, entre otros.